El plato con forma de vaca, que incluye cuchara y tenedor, es un utensilio diseñado para facilitar la alimentación. Su diseño atractivo puede incentivar el interés de los niños en la comida, lo que puede resultar en un aumento del consumo de alimentos. La inclusión de utensilios adecuados fomenta la autoalimentación, promoviendo habilidades motoras.